LA
BURBUJA
Por Sofía Flores
Reventando
la burbuja de nuestros sueños deportivos aun muchos peruanos persisten en la
misma equivocada actitud de responsabilizar a terceros, es así como nuestro
estilo de vida tiene el sello distintivo de la falta de hidalguía para
reconocer nuestros errores en una cultura individualista y egoísta,
añadiendo el perenne atributo de siempre destruir, olvidar y recomenzar.
Pese a
todos los hechos trágicos de nuestra historia en todos los ámbitos , aún no
hemos podido priorizar a nuestra razón o sentido común en contra a un interés
mezquino disfrazado de sentimentalismo o moralismo bajo el lema del no a la
impunidad, por lo cual seguimos mirando hacia el pasado no para aprender así como rescatar lo valioso y mejorarlo ,
sino para generar algún enfrentamiento fruto del cual logremos algún beneficio en
particular, aquí los políticos tienen la esencia necesaria para justificar el
vivir a costa del estado o sea de todos nosotros.
Una
memoria sin reconciliación, sin una real
toma de conciencia no sirve para ningún propósito, la retribución monetaria es tan pasajera como cualquier bien
adquirido, mientras una real toma de conciencia siendo honesta es el arma
valiosa en nuestro proceso hacia el desarrollo en solidaridad.
Una reparación
justa seria a través de un desarrollo económico que beneficie a todos incluyendo a sus generaciones.
Mientras
tanto seguimos derrochando dinero hacia los diversos canales de nuestra
burocracia también enclaustrada en todo el ámbito deportivo en especial el
futbol, podemos seguir engañándonos en
apariencia si todo va bien, pero en el fondo nuestro país solo es visto por la mayoría
de peruanos como el refugio monetario e interesado de los poderes de turno.
Han
pasado más de 30 años generaciones que no han visto a una selección
peruana de futbol en un certamen mundialistico, durante ellos
millones de dólares invertidos en entrenadores según decían de cálida y otros gastos, monto que hubiera servido para reestructurar
nuestro alicaído sistema deportivo sacudiéndole los canales de corrupción inmersos en ellos.
30 años
que pudieron servir para formar y dar oportunidad a jóvenes talentos, la buena formación es
clave para todo deportista, el Perú ha demostrado que tiene talentos en exportación,
pero una cultura discriminatoria incipiente llena de centralismo y deseo de
poder.
Es así
como la mayoría de peruanos ya no confían o
han empezado a defraudarse de un
sistema que solo ha servido para
beneficiar a muy pocos .
En medio
de este malestar terminada la función futbolística, estamos quizás a punto del quiebre de otra
burbuja , hasta el momento esta nos
induce a pensar que todo está
bien, el país tiene recursos , pero la realidad es otra una simple muestra nos da a conocer que cada día
aumentan los peruanos con deudas así como los refinanciamientos, una burbuja que estallara perjudicando a los
estratos más pobres, para quienes hasta hoy no existe una defensoría a
protegerlos.
Ningún
cambio o transformación vendrá mientras
nosotros no podamos unitariamente
ponernos de acuerdo reconociendo nuestras limitaciones socioeconómicas y
culturales.
Podemos
seguir engañándonos buscando responsable
y quedarnos con la mirada hacia atrás,
refunfuñando deslindando nuestra cólera hacia cualquiera, podemos decir que todo va bien, todos consumen, pero existe una burbuja agrandándose
en cada peruano, esperemos que esta no reviente, esperemos que exista en todos nosotros un poco de
honestidad para hacer lo correcto.
Si
queremos bienestar, transformación, desarrollo socio económico y hasta deportivo, empecemos desde ahora, no perdiéndonos
en el pasado, mirando a futuro con
inteligencia pensando por sobre todo en el interés nacional, despojándonos de
ese estilo de vida hipócrita, egoísta e irresponsable.
Sofía Flores