lunes, 9 de septiembre de 2013


LA BURBUJA

Por Sofía Flores

Reventando la burbuja de nuestros sueños deportivos aun muchos peruanos persisten en la misma equivocada actitud de responsabilizar a terceros, es así como nuestro estilo de vida tiene el sello distintivo de la falta de hidalguía para reconocer nuestros errores en una cultura individualista y  egoísta,  añadiendo el perenne atributo de siempre destruir, olvidar y recomenzar.

Pese a todos los hechos trágicos de nuestra historia en todos los ámbitos , aún no hemos podido priorizar a nuestra razón o sentido común en contra a un interés mezquino disfrazado de sentimentalismo o moralismo bajo el lema del no a la impunidad, por lo cual seguimos mirando hacia el pasado no para aprender  así como rescatar lo valioso y  mejorarlo ,  sino  para generar algún enfrentamiento  fruto del cual logremos algún beneficio en particular, aquí los políticos tienen la esencia necesaria para justificar el vivir a costa del estado o sea de todos nosotros.

Una memoria sin reconciliación,  sin una real toma de conciencia no sirve para ningún propósito, la retribución monetaria  es tan pasajera como cualquier bien adquirido, mientras una real toma de conciencia siendo honesta es el arma valiosa en nuestro proceso hacia el desarrollo en solidaridad.

Una reparación justa seria a través de un desarrollo económico que beneficie a todos  incluyendo a sus generaciones.

Mientras tanto seguimos derrochando dinero hacia los diversos canales de nuestra burocracia también enclaustrada en todo el ámbito deportivo en especial el futbol, podemos seguir engañándonos  en apariencia si todo va bien, pero en el fondo nuestro país solo es visto por la mayoría de peruanos como el refugio monetario e interesado de los poderes de turno.

Han pasado  más de 30  años generaciones que no han visto a una selección peruana de futbol en un certamen mundialistico,  durante ellos  millones de dólares invertidos en entrenadores  según decían de cálida y otros gastos,  monto que hubiera servido para reestructurar nuestro alicaído sistema deportivo sacudiéndole  los canales de corrupción inmersos en ellos.

30 años que pudieron servir para formar y dar oportunidad  a jóvenes talentos, la buena formación es clave para todo deportista, el Perú ha demostrado que tiene talentos en exportación, pero una cultura discriminatoria incipiente llena de centralismo y deseo de poder.

Es así como la mayoría de peruanos ya no confían o  han empezado a defraudarse  de un sistema que solo ha servido para  beneficiar  a muy pocos .

En medio de este malestar  terminada la función futbolística,  estamos quizás a punto del quiebre de otra burbuja , hasta el momento esta nos  induce a pensar  que todo está bien, el país tiene recursos , pero la realidad es otra  una simple muestra nos da a conocer que cada día aumentan los peruanos  con deudas  así como los refinanciamientos,  una burbuja que estallara perjudicando a los estratos más pobres, para quienes hasta hoy no existe una defensoría a protegerlos.

Ningún cambio o transformación  vendrá mientras nosotros  no podamos  unitariamente  ponernos de acuerdo reconociendo nuestras limitaciones socioeconómicas y culturales.

Podemos seguir engañándonos  buscando responsable y quedarnos con la mirada hacia atrás,  refunfuñando deslindando nuestra cólera hacia cualquiera,  podemos decir que todo va bien, todos  consumen, pero existe una burbuja agrandándose en cada peruano, esperemos que esta no reviente, esperemos que  exista en todos nosotros un poco de honestidad para hacer lo correcto.

Si queremos bienestar, transformación,  desarrollo socio económico  y hasta  deportivo, empecemos desde ahora, no perdiéndonos en el pasado,  mirando a futuro con inteligencia pensando por sobre todo en el interés nacional, despojándonos de ese estilo de vida hipócrita, egoísta e irresponsable.

Sofía Flores