HIDALGUIA
PARA RECONOCER LO EVIDENTE
Por Sofía
Flores
Si bien
nuestro país goza de un sitial privilegiado en el sistema financiero mundial por el momento, hasta la fecha es casi nula
las expectativas de mantenerlo o peor
esperar un auge, una característica muy peculiar de nuestra cultura mezquina e
individualista es aprovechar el momento sin importar las repercusiones en el
futuro, nuestra vieja democracia siempre ha propiciado el hoy pero no trabajar
por el mañana.
Es
lamentable la falta de hidalguía de nuestros políticos y parte de la población el no querer reconocer lo evidente ya sea por cuestiones personales , por seguir
al odio político buscando privilegios, o
simplemente por continuar encerrado en
su resentimiento, pero hay una verdad palpable este periodo de estabilidad
financiera tuvo una razón no surgió por un brote de buena suerte, los principales ejecutores fueron el pueblo
peruano , fuimos todos aquellos quienes vivimos las épocas de austeridad, muchos fueron los perjudicados y todos
tuvimos que sobrevivir en medio de medidas económicas muy severas,
durante la época de los 90, y tuvimos a
un presidente que enfrento esta crisis con buenos resultados .
Toledo,
Alan ,Ollanta solo han tenido que administrar, a ellos no les toco arreglar un
estado en bancarrota ni estabilizarlo, hoy egoístamente por el contrario más les ha
preocupado estabilizar sus partidos políticos en base al odio, venganza o
menosprecio hacia la labor presidencial del Ing. Alberto Fujimori o todo lo
relacionado al fujimorismo
Admiramos
al extranjero , pero no admiramos a la población
de esos países que han pasado por crisis peores que la nuestra con medidas aún más drásticas, en medio de la
destrucción parcial y hasta total, ellos
con hidalguía construyeron un futuro
mejor para sus naciones en solidaridad, algo que muchos en Perú
aún no han asimilado.
La
estabilidad económica no es un pedestal
eterno, naciones más grandes fácilmente han caído, solo puede ser mantenida con
un trabajo a futuro, con planes a futuro, previniendo, controlando, creando, construyendo,
con gobernabilidad y poder de decisión. Ollanta no ha marcado ese camino.
Ollanta
y sus fieles seguidores siguen con la
eterna frase de una agenda de reorganización,
eliminar la corrupción,( aunque neciamente no reconocen que la corrupción
no se elimina sino se controla), regalar o inaugurar algún centro con una placa lustrosa pero dejando después en el fondo
un local vacío e inoperante, esto solo es una parte , esta clase de
agenda es solo puntos adicionales que deben ir de la mano de lo más importante
para un país su PRODUCTIVIDAD.
Una
bonanza envidiable internacionalmente nos acompaña, esperemos no sea tan pasajera,
hasta el punto de dejarnos igual o peor
al tristemente periodo de los 90.