LA IZQUIERDA EN EL PODER
UN IDEAL EN CONTRA DEL PUEBLO
Para todos aquellos peruanos que votaron por la gran transformación, depositaron su confianza en políticos con clara identificación izquierdista, sin embargo lo único que encontraron fue una total indiferencia hacia la solución de sus conflictos socio económicos, por el contrario tanto Ollanta como Susana villarán hasta hoy están lapidando las bases revolucionarias de un partido que siempre se rasgo las vestiduras por ser el defensor de los intereses del pueblo.
Hoy vemos tanto en el sillón presidencial como en el sillón de la alcaldía de Lima a pretenciosas autoridades que mantienen a esa población al margen de sus intereses haciendo lo mismo que todos los políticos que llegaron al poder llámese apristas, acción popular o ppc, aprovechar al máximo el poder de sus cargos siguiendo intereses personales y/o políticos.
Ollanta incapaz de obrar con equidad, con temor, mirando a su alrededor la confirmación de sus actos por sus socios de campaña, en vano trato de alejarse de sus amigos izquierdistas, ellos siempre estáran por doquier poniéndole zancadillas a cada paso, en medio de ellos su guía de turno representado en la persona de Alejandro Toledo, así también con personajes en todas las dependencias del estado sin capacidad para ejecutar al más breve plazo políticas en favor de las mayorías, las cuales como siempre seguirán esperando, en medio de sus limitaciones, mientras otro sector crece enriqueciéndose con las necesidades del pueblo.
Una alcaldesa Susana Villarán que en lugar de buscar un acercamiento o conciliación con la población más necesitada que le dio su voto para la victoria, hoy ella es la primera en arrojarlos de todo perímetro en su gestión , buscando mostrarnos una cara limeña de prosperidad cuando en el fondo recubre con su indiferencia a esos peruanos que luchan día a día por trabajar honestamente en las calles o en su defecto perjudicando ,presionando e intimidando a esa masa trabajadora en los distintos sectores económicos , beneficiando a las grandes empresas , tal como tanto criticaron sus ideales socialistas al conglomerado capitalista.
Ese es el ejemplo de los ideales izquierdista cuando consiguen el poder, una vez encumbrados en ese umbral, aquellos lemas de lucha popular, el gobierno del pueblo, abajo la tiranía, viva el proletariado, etc., etc., se esfuma ante el peso monetario del poder.
En la historia quedara el precedente que la izquierda llego al poder, pero como siempre, jamás pudieron conciliar entre ellos, así como tampoco consiguieron identificarse con esa gran mayoría que deposito sus esperanza en ellos, por el contrario fueron aquellos políticos que se aprovecharon de las necesidades del pueblo para lograr un solo fin, su propio interés político, financiero y personal.
Sofía Flores
