viernes, 31 de enero de 2014

UNA VICTORIA DISFRAZADA
                                               Sofía Flores

Para muchos políticos inclusive nuestro presidente Ollanta Humala es una gran victoria haber conseguido un porcentaje de mar  y perdido otro, en todo caso otros se consuelan  con un fallo que puso fin  a los problemas  limítrofes con Chile después de muchos años.
Más allá de los porcentajes  y polémicas técnicas, este fallo le ha dado a Chile una parte de nuestro territorio que no le pertenece, como siempre ha ocurrido en nuestra historia cuando al Perú siempre le ha tocado perder, ceder, o transigir en aras a una buena fe con nuestros países vecinos, así recurramos  hasta el mismo tribunal de la Haya.
Por supuesto no es posible llorar por la leche derramada  o seguir lamentándonos porque no se hizo, nuestra  mala democracia ha permitido esos impases, en especial  los pésimos  dos últimos gobiernos, Toledo el llamado a recuperar la democracia se sintió incapaz de resolver este problema simplemente  lo hizo a un lado, y cuando llega Alan García  se lava las manos y nos manda al tribunal de la Haya.
Solo el tiempo nos demostrara  lo falaz de esta victoria cuando en términos económicos veamos quien se beneficiara mejor con las riquezas del mar y quien le podrá sacar más provecho,  honestamente  Chile tiene mejor expectativa   , aunque esperemos  a ver el desenlace.
Pero ni el mismo tribunal de la Haya ha conseguido concientizar o  dejar un precedente para  frenar  las malas acciones expansionistas de países como Chile, en este aspecto ha sido un rotundo fracaso para la democracia,  porque a nivel mundial vemos muchos conflictos por razones limítrofes causados por la codicia expansionistas  de países  que  lo justifican   en defensa de la democracia, con el visto bueno  de las organizaciones  pro derechos humanos.
Chile no aprendió del pasado  ni  se le ha podido concientizar, en  respetar la soberanía ajena, Chile vive de un territorio  mal ganado con sangre, un territorio que nunca le perteneció, por el contrario desde las aulas ellos justifican este proceder ,  concientizándolos no en el  respeto  a la propiedad ajena , sino en la fuerza , intimación  u otras artimañas para apropiarse del bien ajeno.
Perú tampoco aprendió del pasado y hoy sigue siendo el país  que ante los golpes da la otra mejilla en aras a una buena vecindad.



sábado, 25 de enero de 2014

PARA BIEN O PARA MAL
Por Sofía Flores

Respetar los derechos limítrofes ha sido una de las principales causas de conflictos internacionales,  peor aun cuando la codicia es orientada a propósitos expansionistas, ya sea por la razón o por la fuerza, en ambos casos  este enunciado es una puerta abierta  a una clara violación de los derechos ajenos.
Podemos entender las limitaciones de espacio en muchos países, pero ello no es un obstáculo para su desarrollo , tal es el caso de suiza u Holanda quienes  gracias a su ingenio han sabido construir  países prósperos,  Chile por el contrario es un país cuyo territorio fue ampliado por la fuerza , podemos reconocer  el trabajo de sus gobernantes y del mismo pueblo chileno para ser hoy una potencia sudamericana, la  realidad nos muestra un país con gran potencial a desarrollar , de allí la gran cantidad de empresas chilenas asentadas en diversas partes del mundo, entre ellos el Perú.
El inminente fallo de la corte internacional de la haya por el diferendo marítimo entre Perú y Chile, podrá fin a un altercado que  bien habría podido ser resuelto  entre ambos países, Pero falto tolerancia, sensatez e hidalguía.
Perú debe aprender a defender sus fronteras con prontitud sin dilatar situaciones que perjudiquen nuestra soberanía   y Chile debe aprender a respetarlas, en ambos casos aprendiendo también a conciliar ante cualquier conflicto para beneficio de las naciones ansiosas de vivir en paz.
Asimismo tenemos a un sector de peruanos y chilenos  quienes se ganan el sustento de la pesca en esas aguas, ellos no solo necesitan un fallo que los beneficie, ellos necesitan del apoyo de sus países, poco servirá la resolución de la Haya si no hay una predisposición de los gobiernos en acercarse a ellos escuchando y solucionando sus problemas.
En el Perú  es notoria la ausencia del estado en aquellas zonas demasiado alejadas  o perdidas en la indiferencia, aunque algunos políticos queriendo ganarse unos puntitos de popularidad, invocan al abanderamiento de las casas, incentivando el  amor a la patria, un sentimiento que para muchos es solo oportunista ante la indiferencia de sus autoridades.
Solo podremos hablar de un triunfo cuando nuestros políticos promuevan una democracia  por todos y para todos, el amor a la patria se demuestra con hechos, nuestros gobernantes tienen esa misión.
Esta resolución para bien o para mal debe procurar en nuestro gobierno una actitud más inclusiva hacia esos sectores aunque pequeños, esperan el respeto a sus derechos.