POR
LA VALLA MAS PEQUEÑA
Por Sofía
Flores
Un
personaje que se pierde en el sillón presidencial es Ollanta Humala, cada palabra, cada mensaje, tiene el tinte de ser otros quienes le redactan sus intervenciones y son
los verdaderos dirigentes en el gobierno de nuestro país.
Una
entrevista para deslindar responsabilidades por el escándalo López Meneses,
termino en una tragicomedia más, siguiendo los pasos de un Alejandro Toledo, un
Juez Cesar San Martin, hasta una Susana Villarán,
todos ellos junto con Ollanta tienen ahora un común denominador, la culpa no es
de ellos , los culpables son los miembros de la policía nacional por su corrupción o por no saber actuar.
La corrupción
está en todos lados desde el nivel más alto, hasta el más pequeño, la policía nacional
no esta exento a estos problemas dentro de su institución, hay malos
elementos, pero también hay personas dignas, quienes son los primeros en dar
cara ante los conflictos cotidianos de nuestra sociedad, cuando algún peruano
tiene un percance delincuencial, lo primero es dirigirse a la policía nacional.
Nada más
vergonzoso para Ollanta y toda su comitiva que justificar el escándalo por el
lado más débil el chivo expiatorio menos
pagado y con menos privilegios, el asunto es tener un culpable , y si se trata
de derrumbar toda institución cercana al pueblo , no importa, la base para
una seguridad ciudadana no es tan importante .
En el
gobierno de Ollanta Humala, donde su función es solo ser un personaje
decorativo de nuestra democracia, existe
corrupción que no está siendo controlada como debe ser, se están cometiendo los
peores tráficos de influencias ante la mirada pasiva y convenida de sus partidarios, se está atentando contra la seguridad de un país,
contra la credibilidad internacional generando desconfianza.
Las pruebas
están a la luz, para el que quiera ver y no esconderse tratando de proteger sus
intereses.
Ollanta una
vez más toma riendas a su espíritu deportivo y se encauza por la valla más
pequeña para salvaguardar su banda presidencial.
Una
entrevista con una periodista Patricia
Del Rio, a quien se le conoce por su vehemencia, agresividad, y hasta impertinencia,
pero con Ollanta tuvo o le hicieron tener un freno en sus intervenciones, en todo caso
la periodista también conocida por su simpatía hacia los caviares, fue de gran
ayuda para Ollanta.
Muchos cabos sueltos, mucha cobardía, mucha
indiferencia, para generar más enfrentamiento en un país que necesita confianza, seguridad y reconciliación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario