miércoles, 27 de noviembre de 2013


NADINE  HEREDIA

UNA CARTA MAL JUGADA

Sofía Flores

Nadine Heredia toma las riendas de un asunto bajo la intimidación de investigar desde el comienzo la red de corrupción de Vladimiro Montesinos,  y así construir un laberinto donde esconder el caso López Meneses.

En esta ocasión la Sra. Nadine  comienza un traspiés llevada por la adulación y la soberbia, seguir con el estilo de gana Perú en amedrentar al enemigo con insultos, insinuaciones y provocaciones, algo tan denigrante  muy lejos de una defensa alturada propia de una primera dama.

Un primer ministro apoyando  esta maniobra de ahogado,  sigue la jugada de Nadine Heredia mientras se esconden los penosos problemas de la gestión de Ollanta Humala, en todo caso la misión es dilatar el asunto, levantar más polvo, en fin seguir haciéndonos los incautos como si los peruanos no tuvieran cerebro.

Lo concreto, real y demostrado fehacientemente es que el caso López Meneses sucedió en el gobierno de Ollanta, Ollanta permitió este tipo de seguridad, Ollanta es el responsable de la dirección del país, Ollanta como presidente es la persona que coordina con las fuerzas armadas todo lo relacionado a la seguridad nacional, allí está inmerso la seguridad a las personas y/o lugares estratégicos, Ollanta debe responder por los errores de su gestión y todo su entorno,  así como al ex presidente Fujimori se le condena por acciones ocurridas en su gestión.

Asimismo con esta idea, seguirá afectando la estabilidad de nuestras fuerzas policiales, ahora tan necesarias para la seguridad de nuestra sociedad, al final serán los peruanos quienes seguirán con el caos de la inseguridad

Nadine Heredia torpemente se incluye  en la actitud de sus partidarios para atacar, no para esclarecer una responsabilidad, no para aceptar errores y enmendarlos, esta  vez está dando la cara jugando una de sus cartas de simpatía, para dificultar la investigación a  tan bochornoso escándalo.

Nadine Heredia no es quien gobierna, no es la persona indicada para solucionar este problema, en lugar de asumir el rol inteligente y alturado de una primera dama  con mucho tacto, utiliza el lado reverso de la incompetencia, tal como son la mayoría de los funcionarios en el gobierno.

Dejemos  la confrontación, el Perú necesita un gobierno transparente trabajando por el país, en ese sentido Gana Perú debe aceptar  sus errores, reconociéndolos podrá enmendarlos, dejar de levantar polvaredas de escándalos distrayendo a la población de sus verdaderos problemas.

Tuvimos a una Elián Karp soberbia, altiva y despreciativa, ella no tenía ambiciones políticas más bien monetarias,  esperemos que Nadine Heredia no siga este camino, beneficiarse de una nación para provecho político,  es simplemente un vergonzoso abuso de poder escondiendo una red de tráfico de influencias.

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